miércoles 1 de julio de 2009

Emoción resucitada, viva


MUSA

Son árboles desnudos de invierno
Que alzan su aletargada elegancia sin freno
Hacia el limpio azul del cielo,
Mientras suaves montes ondulantes
Trazan en la lejanía la linea silenciosa del fin.
Y tu recuerdo mece mi soledad.

Definitiva, sublime pintura,
Ya gélida en la memoria,
Que tu eterna presencia impregnará de sentido.


Extraido de LA DESNUDEZ DE LOS ARBOLES
(Por este poema puse ese título a la colección)
Registro de la Propiedad Intelectual HU-32-07

Escribí este poemilla hace muchos años. A lo largo del tiempo he retocado algunas cosas formales, pero su esencia permanece intacta, como el benévolo y amable recuerdo hacia la MUSA que lo inspiró, y que un día desapareció de mi vida para siempre. De ella, quedan ahora unas pocas imágenes, ya muy distantes..., y estas lineas.
La foto es reciente, cuando la vi el otro día en el album de Picasa, pensé que expresaba muy gráficamente la emoción que suscitó el poema.

martes 16 de junio de 2009

Una cumbre que merece la pena


SOMBRAS Y LIBERTAD DE MI AMIGA MARTA

¿Habrá desgarrones con golpes de ala ebrios?
S. Mallàrmé


Un sibilino y perverso, ingrato abandono
Pudo quebrar el laborioso cambio permanente
Que ansiamos lejos del pútrido hábito doliente.
Ni ausencias, ni duelos, ni nada: no perdono.

Aquel cisne del pasado aún aletea con encono
En el sórdido bulevard de la vida demente,
Navegando como un siniestro, fantasmal icono
Que podrá reducir la fuerza de tu mente.

Adicciones a la autodestrucción, a vínculos insanos,
Que regresan con presto júbilo del viejo rumbo errado,
Mientras vagamos, desgarrados, entre nieblas.

AMOR y VERDAD, herrajes ciertos y paganos.
Sombras y libertad, que el viento mece ensimismado:
Herramientas del futuro, despojado ya, de torvas tinieblas.

Registro de la Propiedad Intelectual HU-32-07


Conocí a mi amiga Marta durante un periodo existencial importante para ambos, durante un tiempo que vivíamos en medio de esas benditas montañas, un tiempo en el que ambos luchábamos por depurar del mejor modo posible la devastación que muchos años de adicción a la heroina y al alcohol había producido en nuestras vidas. Marta era, y sigue siendo, una muchacha buena, sensitiva y brillante. Me encantaba conversar con ella, era una fuente de experiencia y sabiduría. La desesperaba su debilidad, pero, por encima de todo, la asombrosa facilidad con que conseguía engañarse a si misma, una vez sí y otra también, un arte del que los adictos somos consumados especialistas. Eso la sublevaba, la atormentaba e irritaba sobremanera. La indiferencia de su pareja hacia ella y su problema, también fue un golpe bajo muy duro e hiriente que la turbaba. En cierta ocasión, decidimos junto con un grupo de amigos, todos ellos buenos aficionados a la poesía, hacer una lectura tras la celebración de una cena, concertando de antemano acudir cada uno con un regalo para "el amigo desconocido". A mi me tocó hácerselo a ella, y yo estaba como casi siempre, es decir, sin mucha pasta, de modo que se me ocurrió escribirle este soneto, despues lo imprimí y adorné un poco con algún detalle, y fue su regalo. Observaba con curiosidad su rostro mientras leía, y ví satisfecho como se iluminó su mirada cuando terminó, mucho me conmovió ver en sus ojos acuosos el temblor de una limpia emoción que la poseía. Era una buena chica, luego se acercó, me dió un cariñoso beso y las gracias. Unos meses más tarde nuestros caminos divergieron, y hace tiempo que no sé nada de su vida, pero tengo fe en Marta. Espero que sepa utilizar aquellas herramientas sobre las que siempre hablábamos.


lunes 8 de junio de 2009

La Europa que viene

"El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra", sentencia la voz popular. Tal vez lo hace animado por la arrogancia derivada de su capacidad racional. Hemos oído esta cantinela muchísimas veces. Tantas que su profundidad reflexiva puede quedar reducida casi a la nada. Pero es así, el ser humano banaliza hasta la nausea todo cuanto manosea, sin ningún pudor. Y por qué somos tan superficiales, dónde esta la razón de tan nefasto defecto, cuál podría ser el origen de esa inveterada capacidad humana para la trivialización de las cuestiones cruciales. Se me ocurre que una de ellas podría ser la prepotencia humana ante esa facultad de raciocinio que no poseen los animales, pero también hay otras razones que se pueden argüir, aunque ahora no sea el momento.
El resultado de las elecciones al Parlamento Europeo de ayer nos dan un triste ejemplo, nítido y preocupante a la vez, sobre el encierro irreflexivo del ciudadano europeo en su burgo de cristal y privilegio: aumento en general del centro derecha (increible, ha ganado la opción ideológica que ha provocado el colapso de la economía mundial). También vemos el retroceso de una socialdemocracia inoperante y sin visión de futuro, en algunos casos como el Reino Unido, un varapalo preocupante; y cómo no, "alegre" victoria del seudofascista invencible Berlusconi en Italia; y luego, observamos perplejos un significativo aumento, y aquí viene el serio temor, de la extrema derecha xenófoba, racista, violenta e históricamente nefasta en Austria, Dinamarca, Hungría, Holanda y Reino Unido. Uno de cada seis eurodiputados es ultraderechista y no cree en la Europa unida: panorama sombrío, temible, porque cada vez son más los paises donde gana adeptos esa venenosa doctrina, frívolamente jaleada. Y puede que estemos asistiendo impávidos, sin remisión, a frustración que supone el regreso a la Europa medieval del burgo: soberbia, envanecida y encerrada en si misma; un retorno a la Europa prehistórica del castro, la tribu y la cueva, desguarnecida de los valores humanistas que honrosamente han jalonado su Historia.
El por qué de esta deriva en la mentalidad europea es algo inasible a una comprensión razonable, entonces a qué es achacable: la falta de un liderazgo sólido y convincente podría ser, esos políticos mediocres que la gestionan, la enrevesada maquinaria burocrática tan excesiva, una prensa ávida de poder, manipuladora y falsaria, la codicia de la gran banca, el egoismo hedonista ciudadano como fín último, un horror a la cultura del esfuerzo personal y la solidaridad... cualquier cosa imaginable, pero una deriva fatal que nos puede llevar a un futuro lleno de negros nubarrones y atávicos miedos.
¿Recuerda alguien que el partido de los nazis alemanes en el siglo pasado, fue elevado al poder por un viejo y cansado Hindenburg como fuerza política marginal, manipulable e irrelevante? ¿Es mera coincidencia asimismo la crisis del 29 con la situación económica actual? Malos tiempos para Europa.

martes 2 de junio de 2009

Amor imbatible


PARA MARISA

El poderoso rayo que tras la cruel luz emerge,
Como lanza infausta tras el combate primigenio,
Un fulgor veloz expande; y otro, lucidísimo, surge
De la experiencia: ya no hay contubernio.

Escucha esa voz bañada con el ingenio
Pasmoso, que tu limpio corazón protege.
Acaricia el bello hilo que entreteje
Amor, allí donde acaeció el incendio.

Resiste el vivir duro, como la roca el oleaje,
Siempre fuerte, y desprecia su salvaje furia.
Así obtendrás el reposo que tu razón invoca.

Allí existe la armonía, que siempre es poca
En el agobiante recaudo de la vanidosa feria.
Tu sonrisa entonces ya nunca jamás será opaca.



Este poema está dedicado a mi prima Marisa Miralbés, quien por una malhadada enfermedad nerviosa degenerativa de nacimiento, ha permanecido durante toda su vida reducida a una silla de ruedas. Su sentido del humor y maravilloso mal genio han sido cruciales para todos nosotros, nos ha dado claves decisivas para entender la vida.

Extraido de la colección LA DESNUDEZ DE LOS ARBOLES
Registro de la Propiedad Intelectual HU-32-07

martes 26 de mayo de 2009

El fútbol, la perfección y la mala educación


En su columna dominical de esta semana en el diario El País titulada "El griterío y la nación imperfecta", el reputado analista político, Josep Ramoneda, hace unas observaciones que me llevan a una reflexión inmediata. En primer lugar, ¿cuál es la nación perfecta?... ¿Estados Unidos, Francia, Japón, Iran (Persia), la nación de los tarahumara de la Baja California o la de los delawere o los magüas de los Grandes Lagos, Arabia Saudita, Pakistan "el país de los Puros", China, Sudáfrica, la nación quechua del Perú o la sarahule de Gambia, la olof de Senegal o los bámbaras de Mali; quizás fuese el Reino Unido, Italia, Grecia, o Alemania?..., no sé bien cuál podría ser. Tal vez, ninguna.
España para mucha gente es una nación muy imperfecta, para Ortega y Gasset, por ejemplo, era "el torbellino polvoriento que queda en la Península tras la cabalgada de varios pueblos a través de los siglos". Gran definición, aplicable asimismo a cualquier otro Estado. Las cosas son como son, y están como están.
En España tras el franquismo, los nacionalismos burgueses y oligarcas de las dos comunidades más ricas, Catalunya y Euskadi, se posicionaron en la vida parlamentaria con gran astucia, gracias al enorme poder económico que les proporcionaron las industrias del hierro y téxtil en la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX, un poder cimentado a base de suministrar esos materiales a los países implicados en conflictos sangrientos y devastadores como la Gran Guerra Mundial y demás. Un poder que luego siguieron utilizando durante la Transición para elaborar la Constitución de 1978 a su medida, con un desprecio infinito y un absoluto desdén insolidario hacia el resto de pueblos que componen esta Península e islas. La palabra solidaridad dentro de la clase burguesa está muy mal vista, y el verbo compartir es algo que les da repelucos.
Y fue para la final de la Copa del Rey cuando esa clase social, con su desproporcionada influencia mediática, ha llevado a toda una banda de borregos al campo del Valencia, al viejo Mestalla, para chillar y desairar a unos símbolos que son como los de cualquier otra nación civilizada. Dice Ramoneda: "Hay que aprender a vivir con el conflicto y los silbidos". Pues a mi no me apetece vivir, ni muchísimo menos aprender a hacerlo, con burdos patanes groseros, Sr. Ramoneda, qué quiere que le diga. Y como muchos millones de personas de esta nación imperfecta me rebelo ante esa imposición dictatorial, y además, me jode un montón que cuando voy a pasar un buen rato frente a la TV, tenga que padecer las anacrónicas y patéticas groserías de esos botarates. A mi me gusta el fútbol, no el estruendo de los berridos de gente alienada por una educación equivocada y un consumismo demoledor; ni sonrojarme ante los sarcásticos comentarios a posteriori de unos perplejos ingleses sobre el infumable hecho gamberro, quienes no entienden nada de nada de lo que pasa; y aún más, cuando miran el mapa y ven la ínfima parte del territorio peninsular que ocupan esos dos paises.
También deplora el Sr. Ramoneda que mucha gente radicalmente de derechas demande "que se tendría que prohibir a los dos clubes (Barça y Athletic de Bilbao) disputar la competición; que no se pueden permitir ataques a cosas tan sagradas; que vamos hacia un país tribal; y otras lindezas parecidas". Y es que no se trata ni de prohibir ni permitir nada, es una mera cuestión de educación, de buena educación; algo de lo que adolecen esas masas aborregadas que manipula la clase política al servicio de quien todos sabemos: eso es lo que de verdad molesta y lastra a esta pobre nación imperfecta, Sr. Ramoneda.
Si te inscribes en una competición deportiva federada con el ánimo de conquistarla, debes acatar todas sus normas: las escritas y las no escritas, esas que correponden al ámbito de la ética. Y si participas debes ser coherente y respetuoso con tu compromiso, pero por encima de todo, educado con todos los actores. Y si no puedes manejar tu emoción, si desprecias al Rey y su himno, que representan a esa competición, pues es muy sencillo: no te inscribas en ella, ni participes, renuncia con todas sus consecuencias. La coherencia siempre debe ser inherente al comportamiento de las personas honestas.
Aunque, ¿tendría la misma magnitud esa final de Copa si el Barça la jugara contra el Mollerussa, o el Athletic contra el Amurrio?. Con todos los respetos: no. Ni generaría tantos ingresos, ¿verdad?. Así que, por favor, señores vascos y catalanes, la próxima vez dejen en los parlamentos, o en sus casas, los conflictos; respeten a sus vecinos y tengan buena educación, porque una de las cosas más feas en esta vida, es la mala educación.


miércoles 13 de mayo de 2009

Un increible regreso al patio del colegio


Por alguna razón que desconozco a ciencia cierta, soy culé hasta la médula. Paso de indagar el impulso que me arrastró a ese sentimiento; simplemente brotó, y ya está. Y claro, por supuesto, el fútbol es mi deporte favorito desde que tengo sentido común y jugaba con mis amigos en el patio del colegio y donde podíamos. Anoche el Barça ganó su primer título, y nos embaucó de nuevo a todos con un juego espectacular, divino, de ensueño, de efevercente imaginación en incansable estado de creatividad generosa. Guardiola ha fabricado un hermoso monstruo, un Frankenstein delicioso, con la pasta inconfundible del mejor "cruyffismo ilustrado", la vieja filosofía futbolística que vuelve a reinar, como magníficamente ha definido un periodista gallego en El Faro de Vigo, y que el entrenador Pep Guardiola lleva muy dentro, en lo más hondo de su buen corazón culé: la elemental filosofía futbolística de Johan Cruyff evolucionada por la profundidad psicológica, la racionalidad y la pasión del alumno Guardiola, uno de sus discípulos aventajados y favoritos, y tal vez el más afortunado, porque ha conseguido reunir a un grupo de jugadores con un talento natural superior, e implicados sin cortapisas en la solidaridad del juego; unos muchachos que son capaces de hacer bellamente lo que les pide su técnico, a quien idolatran.
Si este equipo gana la Champions, posiblemente sentará las bases del estilo de juego de muchos equipos europeos por unos cuantos años. En el Bayern, Beckembauer ya ha hablado de implantar la escuela Ayax-Barça, donde los entrenos serán con prioridad absoluta para el rondo; para abreviar, podría resumirse en estas palabras del maestro Johan: "Alto ritmo de balón que te proporciona la posesión del mismo, y en consecuencia, el control del juego sobre el contrario", y si le añades el cerebro de Xavi junto a la técnica de Leo Messi o Andrés Iniesta, pues eso: un gol, otro más, y otro y otro. Objetivo supremo, y esencia primodial de la pasión que nos ha arrastrado desde niños hacia este juego tan simple y profundo: en el que prima por encima de todo, la pureza de la alegría del gol, igual que en el patio del colegio nos desgañitábamos por tener el balón el mayor tiempo posible, ansiosos por hacer los mejores driblings, pases, remates, paradas y goles; sobre todo goles, cuantos más mejor.
Cuando Johan Cruyff vino a hacerse cargo de un Barça anárquico y desquiciado en todos los sentidos, leí en una entrevista como contaba que cuando era niño se pasaba el día jugando con los amigos en las calles de su Amsterdam natal de la posguerra europea. Y que la cosa consistía en tener el balón el mayor tiempo posible, porque de ese modo se divertían más: quien tenía el balón gozaba como un camello. Gran virtud de cualquier juego que se precie: la diversión. Y que todo eso estaba muy claro: lo iba a aplicar al Barça. Si hubiese sido una entrevista oral, seguro que la habría rematado, en su simpático español con acento catalanoholandés, con un: "Es lógica..." La inmensa mayoría de los culés le observábamos con cariñoso escepticismo: "Este Johan..." musitábamos cabeceando ante su inocencia, acostumbrados como estábamos a los Clementes y Magureguis del autobus.
Pues bien, unos cuantos años más tarde, el alumno Guardiola, apoyado en su inteligencia y rigor y excelentes jugadores, ha elevado las ideas del maestro Cruyff a la categoria de sinfonía futbolística. "No me creo que jugando bien, no se puedan tener buenos resultados y ganar títulos", dice el ex-futbolista del Dream Team, dirigido a los defensores del resultadismo. De momento, ha ganado la Copa del Rey y casi la Liga. Falta la Champions, aunque nada cambiará si se pierde ante el Manchester, pues se habrá caído ante el mejor rival posible, y el equipo seguirá mejorando.
Pero, para mi, como culé, lo mejor de toda temporada, y que jamás olvidaré en mi vida, me lo ha proporcionado este irrepetible grupo de embaucadores maravillosos, y ha sido un inesperado e increible regreso al patio del colegio. Un viaje hasta cincuenta años atrás por un proustiano tunel del tiempo. Un reencuentro apasionado con la diversión, la emoción y la alegría del gol. Por favor, repetid el año que viene, y el otro, y el otro. Hasta la saciedad.


Esta entrada se la dedico a mi primo Joaquin Marco Pueyo, de Barcelona. Culé irreductible y el mejor imitador que he conocido del gran Johan y el "Cholo" Sotil.

domingo 3 de mayo de 2009

Castillo templario de Monzón.